Fundamento.

Disciplina Positiva, es el programa que junto a  estudios en inteligencia emocional da el primer sustento y motivación a la creación de "Alma Disciplina Positiva®", siendo una metodología que tiene sus orígenes en los años 20 en las ideas de Alfred Adler, Psiquiatra infantil, junto con Rudolf Dreikurs; y posteriormente a partir de los años 80, con Jane Nelsen y Lynn Lott, en dónde se sistematizó, experimentó y se ha comprobado hasta el momento actual, el beneficio de esta manera de educar.

Pero Alma Disciplina Positiva® no se queda sólo ahí, sino que se nutre de todos los estudios que entreguen herramientas y sustento científico en pro de la primera infancia y su desarrollo.

Es por esto que se adoptan como sustento, junto a disciplina positiva e inteligencia emocional, estudios en disciplina consciente, crianza, apego, neurocioencias y educación emocional; conocimientos que vienen a ser una especialización a la larga trayectoria en educación infantil.

Todo esto con el propósito de promover un vínculo del adulto con niños y niñas basado en la aceptación de su mundo emocional,  responsable, respetuoso, conciente como miembros de una comunidad, capaces de llenarlos de recursos para desarrollar  importantes habilidades sociales y de la vida, de una manera profundamente respetuosa y alentadora.

Todo esto tendrá su punto de partida al promover la adquisición de éstas mismas habilidades en primera instancia en el adulto, entendiendo que "no puedo entregar lo que no tengo". Por tanto resultará de un crecimiento en lo personal, con toma de conciencia de las reales necesidades de niños y niñas para poder luego, intencionar las situaciones del día a día como promovedoras de aprendizaje.

Cinco criterios para una disciplina efectiva:


  1. Ayuda a niños y niñas a tener un sentido de conexión (pertenencia y significado).
  2. Es respetuosa y alentadora (amable y firme al mismo tiempo).
  3. Es efectiva a largo plazo, considerando lo que el niño o niña está pensando, sintiendo, aprendiendo y decidiendo acerca de él mismo y de su mundo y qué hacer en el futuro para sobrevivir o prosperar.
  4. Enseña importantes habilidades sociales y de vida (respeto, preocupación por los demás, solución de problemas y cooperación, así como las habilidades para contribuir en su hogar, su escuela o comunidad).
  5. Invita a los niños y niñas a descubrir sus capacidades (alienta el uso constructivo del poder personal y la autonomía.)


Para lograr esto, se entregan herramientas a adultos para ser capaces de utilizar en la crianza y educación la amabilidad y firmeza al mismo tiempo,  y no caer en un rol punitivo ni permisivo. 

Herramientas y conceptos de Disciplina Positiva:

  • Respeto mutuo. Los adultos modelan la firmeza al respetarse a ellos mismos y las necesidades de la situación, así también la amabilidad al respetar las necesidades del niño.
  • Identificar la creencia detrás del comportamiento. Una disciplina efectiva reconoce las razones que hacen actuar a los niños de cierta manera y trabaja para cambiar esa creencia, en lugar de intentar cambiar solamente el comportamiento.
  • Comunicación efectiva y habilidades para resolver problemas.
  • Disciplina que enseñe (que no sea permisiva ni punitiva).
  • Enfocarse en soluciones en lugar de castigos.
  • Alentadora en lugar de alabadora. Al alentar, se toma en cuenta el esfuerzo y la mejoría, no simplemente el éxito y construye autoestima a largo plazo.


        La Disciplina Positiva maneja herramientas que son amables y firmes a la vez y enseñan valiosas competencias para la vida y sociales, incluyendo técnicas de aplicación práctica para ayudar a los niños y niñas a corregir sus malas conductas y enseñarles a desarrollar su auto-disciplina, responsabilidad, actitud colaboradora y habilidades para resolver problemas.

De donde sacamos la absurda idea, de que para que un niño se porte bien, primero debemos hacerlo sentir mal” Jane Nelsen